Etanol, riesgo para el precio de la arepa y el pan

Los altos precios internacionales del maíz y del trigo tienen en jaque la oferta de dos alimentos básicos en la dieta los colombianos.

Los pronósticos de decenas de expertos internacionales, incluyendo la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), sobre el riesgo de que los precios de las materias primas agropecuarias se encarezcan como consecuencia de la fiebre del los biocombustibles, se están cumpliendo a cabalidad.

Primero fue el maíz, y ahora el trigo. El impacto ha sido de tal magnitud que en México ya se registró una crisis en la producción de tortillas debido a la escasez de maíz, en tanto que ahora está en riesgo el consumo de pan, debido a que su materia prima principal, la harina de trigo, comenzó a subir de precio por reducción de la oferta.

Los analistas del mercado sostienen sin embargo, que el aumento de la cotización del trigo no obedece únicamente a la destinación de áreas para cultivar otras materias primas con destino a la generación de biocombustibles, sino a la sequía registrada en Estados Unidos Europa y al exceso de lluvias de ese mismo año en naciones productoras como Rusia y Ucrania.

Sin embargo, está claro que el trigo se está encareciendo porque el área sembrada disminuyó, pues muchos agricultores dedicaron sus terrenos a cultivar materias primas que se destinan a la producción de etanol, especialmente en Estados Unidos y en otras naciones productoras.

La Federación Nacional de Molineros de Trigo asegura que la harina de este cereal solo representa el 15 por ciento de los costos de producción del pan; los panaderos sostienen que la valor de la harina equivale al 30 por ciento de los costos finales del pan, lo cual es un indicio de que el precio del producto puede subir.
En otros casos, disminuir su tamaño o dejarlo del mismo, pero con más aire.

TRIGO SUBE Y SUBE Y SUBE
Las cifras reportadas indican que durante lo que resta del año el grano seguirá subiendo, ya que al cierre de este mes del año ya están disponibles los indicadores de lo que pasó y lo que va a suceder en el futuro inmediato con el cereal.

Según The International Grains Council (IGC), el Consejo Internacional de Cereales, se conjugaron cuatro factores para presionar el alza del grano en el mercado internacional: reducción de la oferta, aumento de los fletes marítimos, impacto del verano en los cultivos del hemisferio norte y un incremento en la demanda.

Se estima que la producción de trigo para este año sea de 607 millones de toneladas, siete menos que las reportadas inicialmente; las reducciones se dieron en Canadá, donde las autoridades reportaron una merma de dos millones de toneladas en su producción, debido al mal tiempo que afectó la cosecha, mientras que la cifra para la Unión Europea es de 3,9 millones de toneladas menos.

Inicialmente, al comienzo del año, la FAO anunció un incremento en la producción mundial de granos y, para el caso del trigo, una producción mundial de 626 millones de toneladas.

Otro de los factores que ha incidido en el alza lo constituye el flete marítimo, que ha aumentando de forma continua.

Por ejemplo, el valor del Baltic Dry Index (BDI), un indicador clave para el transporte de granos secos en buques graneleros, ha aumentado exponencialmente desde junio de 2006, cuando se ubicó en 2.400 puntos, mientras que al cierre del mes de agosto superó los 7.000.

Aunque el verano de este año no ha sido tan caluroso como los anteriores, el clima también está ‘haciendo de las suyas’ para que se incremente el precio del cereal, pues las altas temperaturas y los incendios forestales han afectado directamente la producción agrícola de Europa.

Esto trajo como consecuencia incendios forestales y la muerte de muchos cultivos por el llamado estrés calórico.

Para el caso del trigo, por ejemplo, según la FAO, durante el ciclo de cultivo se necesitan entre 1.000 y 2.000 litros de agua para producir un kilo del cereal.

Las condiciones climatológicas secas afectaron las cosechas de Europa (Alemania, Hungría, República Checa, Italia y Grecia, Rumania y Bulgaria), que implicaron alzas en los precios futuros comercializados en la bolsa de Kansas,

En cuanto a la demanda, el Consejo Internacional de Cereales reportó también que los compradores incrementaron sus pedidos con el fin de cubrir sus inventarios ante el incremento en el precio que ya preveían desde hace más de un año.

A lo anterior se suma el uso del trigo de la variedad durum en la fabricación de biocombustibles, para lo cual las plantas de beneficio requieren tres kilos del cereal para producir un litro de etanol, mientras que, si se trata de la paja del cereal, son necesarios seis kilos.

MAÍZ AL ALZA
En cuanto al maíz, este producto ha venido incrementando su precio en el mercado internacional desde el mes de agosto pasado cuando la tonelada se cotizó a 91,33 dólares, punto de de partida a una escalada sin precedentes en el precio del grano durante algo más de seis meses, hasta febrero de este año, cuando llegó a 167,39 dólares la tonelada.

Luego, el precio ha descendido de forma lenta, pero se estima que, en lo que resta del año, suba de nuevo.

En cuanto a la producción, se estima que este año se cosechará una cifra récord de 755 millones de toneladas, como consecuencia de las mayores áreas sembradas, pues la expectativa de buenos precios, por la demanda de etanol, continúa.

“El precio del trigo en el mercado internacional se ha incrementado en algo más del 30 por ciento; sin embargo, debido a la revaluación del peso colombiano frente al dólar estadounidense, la incidencia no deberá ser mayor a 15 por ciento”, dijo el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias. Por lo anterior, dijo el funcionario, no debe ser la oportunidad para que los comercializadores especulen con el fin de subir los precios del pan, las galletas o la pasta.

El funcionario consideró que, esta situación podría convertirse en una oportunidad para los cultivadores colombianos pues podrían incrementarse las áreas de siembra del grano. Hoy, en Colombia se siembran 23.000 hectáreas en Boyacá y Nariño, a cargo de pequeños cultivadores, cuya producción estimada es de 58.000 toneladas, a razón de 2,5 toneladas por hectárea; para satisfacer la demanda interna deben importarse 1,3 millones de toneladas del grano.


TOMADO DE: http://www.portafolio.com.co/port_secc_online/porta_econ_online/2007-08-29/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-3621504.html